
La resiliencia es, para mí, un verdadero superpoder — la capacidad de adaptarme y seguir adelante, independientemente del desafío.
Esa forma de estar se refleja en cómo veo el mundo y me relaciono con los demás.
La atención al detalle y la empatía me ayudan a escuchar, entender y adaptarme a las necesidades de cada persona.
Lo que me motiva es poder marcar la diferencia y contribuir a que cada uno llegue más lejos en su camino, sintiéndose mejor consigo mismo.
Fuera de la rutina, disfruto de cosas simples que me ayudan a desconectar: jugar al snooker, volver a ver sagas como James Bond o Star Wars, escuchar rock y punk, y compartir buenos momentos alrededor de la mesa — si puedo elegir, con un buen Bacalhau à Brás.
"No importa cuántas veces caemos, sino cuántas veces nos levantamos."

